Es un ejemplo de superación, puesto que Lucía ya estuvo dos años antes en la misma montaña, la misma ruta, las mismas ganas... Hay que tener una dedicación fuera de lo normal para estar un año preparando una expedición. Pero aún más si a los dos años repites, ya que es mucho tiempo con una montaña en la cabeza.
De todos modos ha conseguido su sueño, supongo que a nivel personal habrá sido un alivio. Y sabemos que tiene ahora puestos los ojos en el Everest para el próximo año 2012.
Con la experiencia acumulada, no sólo en el Cho Oyu, seguro que conseguirá a la primera coronar el Everest.
Te deseamos muchísima suerte Lucía...

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